Una URL fácil de leer y entender. En lugar de números y letras, tienes palabras clave descriptivas que ayudan a los motores de búsqueda y visitantes a entender de qué se trata la página.
TLD
(Dominio de nivel superior) Imagina los TLDs como las extensiones de un sitio web. Son esas letras al final de una dirección, como .com, .org